Año 1 - 2007 ESTUDIO DEL GASTO SANITARIO PÚBLICO 2003-2006  

 

Algunos hospitales pagan un 300% más que otros por el mismo producto.

El sobrecoste llega a los 400 millones anuales.

 

El control del gasto sanitario pú­blico tiene uno de sus talones de Aquiles en la falta de comunicación entre los actores. Y la atomización del sistema de compras en­tre comunidades e incluso entre hospitales hace que unos centros paguen hasta un 300% más que otros por el mismo producto comprado al mismo proveedor, según un estudio presentado ayer por la consultora Saniline.

La partida no es despreciable; El gasto sanitario ascendió en 2006 a 48.650 millones de euros, una cifra que aumenta un 10% cada año. Por persona se dedican 1.139 euros, con una diferencia entre las comunidades que más dedican y las que menos de unos 120 euros, lo que los autores del trabajo consideran bajo. La ex­cepción es La Rioja, que gasta 1.470 euros (un 40% más que la Comunidad Valenciana, 1.031 eu­ros). Ello se debe a que por su tamaño no puede beneficiarse de las economias de escala.

El grueso del gasto, 23.129 mi­llones, se lo lleva el personal. Pero donde hay un agujero negro informativo es en el llamado contablemente "capítulo II": gastos corrientes en bienes y servicios. Esta partida ha crecido en un año un 15% (frente al 7% de los sueldos y el 6% de los medicamentos con receta), e incluye la farmacia hospitalaria (3.636 millones),

el material fungible sani­tario y no sanitario (desde prótesis hasta apósitos, 4.848 millo­nes) y servicios (limpieza, contratas), que se llevaron 3.636 millones. No se sabe si estos tres apartados crecieron todos un  15% ni siquiera el Ministerio de Sanidad es capaz de dar una evolu­ción del gasto hospitalario en medicamento, pero lo que parece claro es que es una fuente de posible ahorro, dijo ayer el direc­tor de Saniline, Pedro Tellería.

El estudio que ha hecho la con­sultora pone dos ejemplos de esta dispersión. Tras estudiar 70 con-
cursos públicos para comprar grapadoras de piel, se vio que la diferencia de precio iba de 4 a 10 euros por unidad. Si se estudia la compra de ribavirina  un antivi­
ral que se usa para tratar la hepatitis, por ejemplo
, la diferencia
es de 1 euro a 4,75: un 375% más por el mismo producto compra­do al mismo fabricante.

Los dos casos estudiados, la grapadora y la ribavirina, son "ilustrativos" de la situación, indicó Tellería. Por eso, sólo con que las distintas administraciones compartieran los datos de lo que pagan, o se pusieran de acuerdo para comprar, podrian ahorrarse hasta un 20% de lo que gastan. Tirando por lo bajo, al menos 400 millones de euros al año, lo que cuesta montar dos grandes hospitales.

 

 

 

 

28/03/07. EL PAÍS (Edición Nacional)